
¿Crees que tu cuerpo es poco estilizado? Quizá te equivocas. Si aprendes a colocarte como una modelo, lograrás que parezca casi perfecto.
Es increíble como las mujeres que están más obsesionadas con su cuerpo (las que hacen más ejercicio, se aplican siempre autobronceadores y anticelulíticos y se niegan a sí mismas las comidas más apetitosas) olvidan una regla tan simple como efectiva: mantenerse erguidas.
“Las mujeres andan cada vez más encorvadas”.Los bolsos que llevan son muy pesados y se pasan todo el día encogidas sobre sus escritorios. ¡Nadie presta atención a la postura!” Y lo cierto es que ésta marca la diferencia en cómo se ve un cuerpo
La recompensa de mantenerse recta
Una buena postura puede hacer que parezcas hasta dos kilos más delgada, dice Si entras el coxis, la pelvis se endereza y automáticamente lo hará el vientre. Adopta pronto esta postura y habrás conseguido hacer la dieta más corta y más saludable de toda la historia”, señala la experta.
Una buena colocación del cuerpo también evita tener lumbago y dolor de cuello; incluso, aunque te sorprenda, ayuda a que parezcas más resplandeciente. Esto último ocurre porque aumentas la capacidad pulmonar y mejoras la circulación, lo que te da un rubor saludable, además de nutrir tu piel. “Enderezarse puede también levantar el ánimo. Cuando mantienes el cuerpo erguido, estás mandando una señal a tu cerebro de que las cosas van mejor.
¿Cuál es la forma ideal de colocarse?
Lo creas o no, no deberías pasearte recta como una tabla. Es diferente andar de forma rígida que hacerlo erguida. “La espalda tiene curvas, en la base de la nuca, en la mitad y en la parte baja- por una razón: actúan como un amortiguador cuando caminas
Te proponemos una serie de ejercicios que ayudarán a conseguir las mejores posturas:
1) Colócate con la cabeza, los hombros y los glúteos contra una pared. Aparta los pies, con los talones a unos pocos centímetros de la pared.
2) Relájate y deja que los hombros caigan de forma natural; mete el vientre. Mueve los hombros hacia atrás, sentirás el pecho expandido, pero no arquees la parte superior de la espalda. Espira cinco veces profundamente.
3) Manteniendo la posición del segundo punto, aléjate un paso de la pared, así es como deberías ir todo el tiempo.
Ahora camina así de recta hacia un espejo y mira que bien te vez. Más alta, más delgada y más femenina. Ése es el verdadero incentivo para que siempre adoptes una postura adecuada.
Aprende a sentarte frente al computador
A la hora de sentarte en el trabajo, lo hagas siguiendo unas pautas para evitar posibles dolores de espalda en el futuro. En primer lugar la silla debe ser suficientemente baja como para que ambos pies se apoyan completamente en el suelo. Puedes poner las piernas en una banqueta de modo que las rodillas estén al mismo nivel o por encima de tus caderas (eso disminuirá la presión sobre la columna lumbar). Por otra parte, procura sentarte lo más atrás posible en la silla, apoyando la columna contra el respaldo. Evita

hacerlo en el borde, dejando la espalda sin apoyo. Y, por último, debes recordar que la silla debe estar cerca del teclado, de modo que puedas mantenerte recta (caderas y rodillas en un ángulo de 90 grados).
Tips:
- Mantén la espalda erguida y apoyada sobre el respaldo de la silla sin cruzar las piernas.
- La pantalla del computador debe estar a la altura de los ojos para no estar encorvada.
- Evita andar mirando al suelo, los hombros y tu espalda se resentirán y acabarás encorvada.
- Si los músculos de tus piernas son muy estrechos, pueden desestabilizar el cuerpo. Haz estiramientos, fortalece tu figura.
- Los taco aguja te fuerzan a arquear la espalda y son demasiado altos para usarlos frecuentemente.
Cuatro situaciones difíciles y cómo adaptarse a ellas:
1) Tu bolso: No debería pesar más del 10% del peso de tu cuerpo. Ponlo en la balanza para comprobarlo. Si se pasa, vacíalo de las cosas que no usas a menudo. Pero si no te queda elección y tienes que llevar muchas cosas, cámbialo de hombro con frecuencia.
2) Tu entrenamiento: “Muchas mujeres olvidan los ejercicios de entrenamiento que son esenciales para una buena postura”“El núcleo o cimientos, que son los glúteos, caderas, pelvis y abdominales, sostienen la espalda y te ayudan a mantenerte recta.” Trabaja estas zonas.
3) Tu Computador: Si no te sientas bien, te ocurrirá lo que Friedman llama “cuello de tortuga”. Estiras la cabeza para ver la pantalla y terminas sacando la cabeza “fuera de su caparazón”. Al final los músculos se acortan y parecerá que andas encorvada siempre.
4) Zapatos planos: Este calzado empuja la parte superior de la pelvis hacia adelante, desequilibrando la postura. El podólogo Richard M. Kushner aconseja llevar un tacón medio: “Así los hombros caerán hacia atrás, no te encogerás y tu estómago estará más plano porque la pelvis no presionará”, afirma.